Que frío hace cuando estas ausente,
que falta me hace el calor de tu
cuerpo.
Y alzo la mirada en busca de nuestra
confidente.
Deseando que fuese tu cabello,
mis dedos acarician el aire.
Espero ser correspondido con un beso,
para que tus labios enmudezcan mi
mente,
mi mente llena de ideas de desamparo.
Luna...
Luna...
Tu que alumbras la oscuridad y velas el
sueño,
hazme un favor.
Cuando ella este en el mundo onírico,
dile cuanto la amo y que no puedo
dejarla de añorar.
Dile que la vida ha cambiado,
que ha perdido su calor,
que ha abandonado su sentido,
y sobre todo su sabor.
Que extraño su exquisito aroma a
mandarina,
su tersa piel y el dulce sabor de sus
labios.
Luna...
Luna...
Tu que guías y eres la esperanza de
los muertos,
guía mi alma.
Este frío desorienta mis sentidos,
mis ideas y me arranca la vida
Pero si no puedes,
pido que te alejes.
Solo me traes recuerdos,
recuerdos que quisiera volver a vivir,
que la distancia imposibilita y que
ahora me matan.
James R. Soriano